Alimentación ecológica para 10.000 millones de personas ¿Es posible?

Alimentación ecológica para 10.000 millones de personas ¿Es posible?

La agricultura ecológica ocupa sólo el 1% de la superficie agrícola mundial, por lo que se trata de un sistema relativamente poco explotado ante uno de los mayores retos que encara la humanidad: producir suficientes alimentos para una población que podría llegar a los 10.000 millones en 2050, sin provocar una extensa deforestación y dañar al medio ambiente.

¿Pero es posible?

 

Esta es la conclusión a la que, John Reganold,  profesor de Ciencias del Suelo y Agroecología de la Universidad Estatal de Washington. ha llegado al revisar 40 años de ciencia y cientos de estudios científicos comparando las perspectivas a largo plazo de la agricultura ecológica y la convencional. El estudio, La agricultura ecológica en el siglo XXI, publicado en Nature Plants, es el primero en comparar la agricultura ecológica y convencional a través de los cuatro indicadores principales de la sostenibilidad identificados por la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos: ser productivo, económicamente rentable, ecológicamente racional y socialmente justo. Para que una explotación sea sostenible, al igual que una silla, sus cuatro patas deben estar en equilibrio.

 

Encontramos que, aunque los sistemas de producción ecológica producen rendimientos que de media son un 10-20% menores que los de la agricultura convencional, los ecológicos son más rentables y ambientalmente amigables. Históricamente, la agricultura convencional se ha centrado en aumentar los rendimientos a costa de los otros tres indicadores de la sostenibilidad.

 

Además, la agricultura ecológica produce alimentos que son igual o más nutritivos que los convencionales, contienen menos o ningún residuo de plaguicidas y proporcionan más beneficios sociales.

Además, la agricultura ecológica produce alimentos que son igual o más nutritivos que los convencionales, contienen menos o ningún residuo de plaguicidas y proporcionan más beneficios sociales.

 

Con la agricultura ecológica, los costes ambientales tienden a ser más bajos y los beneficios más elevados. Los sistemas de producción convencional han sido caracterizados por una pérdida de biodiversidad, degradación ambiental y para generar impactos severos sobre los servicios que proporcionan los ecosistemas -concepto que se refiere al apoyo que la naturaleza proporciona a la vida silvestre, la polinización de cultivos , la salud del suelo y otros beneficios-, unos impactos que a menudo han afectado mucho más allá de los límites de los campos, como por ejemplo los residuos de fertilizantes en los cursos de agua.

 

En general, las explotaciones ecológicas tienden a tener una mejor calidad del suelo y reducir la erosión, en comparación con las convencionales. La agricultura ecológica genera menos contaminación en el suelo y el agua, así como menos emisiones de gases de efecto invernadero, y es energéticamente más eficiente. La agricultura ecológica también se asocia a una mayor biodiversidad de plantas, animales, insectos y microbios, así como diversidad genética.

 

A pesar de tener unos rendimientos más bajos, la agricultura ecológica resulta más rentable (un 22-35% más) para los agricultores, ya que los consumidores están dispuestos a pagar más. Estos precios más altos esencialmente son para compensar que los agricultores conserven la calidad de sus tierras.

 

Hay pocos estudios que evalúen la equidad social y la calidad de vida de las comunidades agrícolas. Sin embargo, la producción ecológica ha demostrado que crea más puestos de trabajo y reduce la exposición de los trabajadores agrícolas a los pesticidas y otros productos químicos.

La agricultura ecológica puede ayudar a alimentar el planeta y también a preservar las tierras vírgenes. En un estudio publicado este año, unos investigadores proyectaron 500 escenarios hipotéticos de producción de alimentos, para ver si podrían alimentar a una población mundial estimada de 9.600 millones de personas en el 2050, sin ampliar el área de las tierras agrícolas actuales. Los resultados mostraron que sí se produciría suficiente comida utilizando métodos de producción ecológica de menor rendimiento, siempre y cuando la gente se volviera vegetariana o alimentara a base de una dieta basada fundamentalmente en vegetales y con un menor consumo de carne. La superficie de cultivo existente podría alimentar a toda esta población, si todos son veganos, el 94%, si todos son vegetarianos, el 39%, si todos tienen una dieta totalmente ecológica, o el 15%, si todos se alimentan con una dieta de estilo occidental a base de carne.

 

Siendo realistas, no podemos esperar que todo el mundo renuncie a la carne. La producción ecológica tampoco es la única opción sostenible ante la agricultura convencional. Existen otros tipos de producción viables, como la producción integrada, donde se mezclan prácticas ecológicas y convencionales, o los sistemas ganaderos donde el ganado se alimenta con pasto.

 

Más de 40 años después de dicho comentario de Earl Butz estamos en una nueva era agrícola. Durante este periodo, el número de productores ecológicos, la extensión de la superficie de cultivo ecológico, la cantidad de recursos destinados a la investigación de prácticas ecológicas y el volumen del mercado de los productos ecológicos han estado creciendo continuamente. La venta de alimentos y bebidas ecológicas está creciendo rápidamente en todo el mundo, con un incremento de casi cinco veces entre 1999 y 2013, hasta alcanzar los 72 billones de $. Se prevé que esta cifra se duplique por 2018. En cuanto a la situación de EEUU, las ventas de alimentos y bebidas ecológicas en 2015 representaron casi el 5% del total de ventas, muy por encima del 0,8% en 1997 .

 

El crecimiento de las producciones ecológicas con políticas públicas adecuadas y también con inversión privada, es un paso importante para la seguridad alimentaria global y los ecosistemas. El desafío que enfrenta el legislador es el de desarrollar políticas gubernamentales que apoyen a los agricultores convencionales que se convierten a la producción ecológica. Para el sector empresarial privado, la inversión en productos ecológicos ofrece muchas oportunidades y es potencialmente un sector que es probable que continúe creciendo en los próximos años.

 

En un tiempo de creciente aumento de la población mundial, del cambio climático y de la degradación del medio ambiente, necesitamos sistemas agrícolas sostenibles. La agricultura ecológica es uno de los sectores agrícolas más saludables y fuertes actualmente, y continuará creciendo y jugando un papel más importante en la alimentación del planeta. Este sistema produce unos rendimientos adecuados y une mejor la salud humana, el medio ambiente y los objetivos socioeconómicos que la producción agrícola convencional.

 

FUENTE: John Reganold, professor de Ciències del Sòl i Agroecologia de la Universitat Estatal de Washington. Font: The Guardian (2016.08.14)

 

 

 

¿Crees posible mejorar la calidad de los alimentos a nivel nutricional?

¿Te has acordado de empezar el día con una sonrisa? ¡¡Feliz día!!

 

 

 

 

 

Javier Medina

www.unplusdebienestar.com

tu blog sobre estilo de vida saludable y bienestar personal


 

“ La nutrición óptima es la medicina del

 

mañana”

Dr. Linus Pauling, bioquímico estadounidense. Premio Nobel de Química 1954

 


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